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La Coctelera

¿Y los candidatos pues?

Tal pareciera que el distanciamiento que la población observa entre los candidatos priistas y el pleito que se traen entre los que aún no son candidatos, fuera parte de una estrategia, de un maquiavélico plan para poner los reflectores en el PRI.
Porque se puede observar como la atención de los medios y de la mayoría de los ciudadanos, está puesta en lo que haga o deje de hacer Marcelo, en lo poco que se ve la campaña de Gonzalo; o sí en Minatitlán Lupita Porras va a ser candidata, que si Flavino Ríos declinó, en fin.
El caso es que se nota mucho lo que está sucediendo en la filas del tricolor, tanto que de los otros partidos y sus representantes nada o muy poco se escucha.
En Coatzacoalcos la publicidad del Dr. Rafael García Bringas casi no se ve, pero en toda la ciudad se pueden apreciar los anuncios de Marcelo Montiel. Pareciera que el de las tres emes está ansioso por llamar la atención y ganar la delantera a base de publicidad.
Pero el caso más patético es del PRD que solamente te muestran anuncios de sus precandidatos, pero no han ganado espacios en los medios, no brilla nada alrededor del amarillo y sus personajes están así como esperando ser señalados por un gran elector. Lo raro es que están muy calladitos, ni ruido hacen, no quieren ni moverse para que no les caiga el chahuistle.
¿Cómo irán a gobernar con esa actitud silenciosa? Porque si están esperando a que les resuelvan el asuntito, pues quien resultara elegido y llegar a ganar, cosa que se ve muuuuy difícil, fácilmente se podría deducir que estarían siendo manejados a distancia como muñecos inalámbricos.
La rebatinga en Mina
Por cierto que en Minatitlán cómo han surgido candidatos en el PRD, cual más se siente con los tamaños para ser alcalde y diputado, cualquiera que haya sido representante del partido en una casilla ya se siente con derecho para ser el elegido.
¿Qué no habrá alguien que les diga que en política se requiere de mucho trabajo previo? Que para estar vigente entre el ánimo de la población es necesario que se realicen una serie de actividades que coloquen la imagen de un personaje en la memoria de los electores y que también es necesario conocer el municipio, el distrito y su problemática, que no solamente consiste en ser el gran cuate del que toma las decisiones, o ser amigo de un amigo del elector mágico.
Porque de pronto, esa noble ciudad se ve invadida por los salvadores amarillos que no han dado muestras de ser mejores que los otros, que lo que han demostrado a la ciudadanía es una enorme desorganización y que cada grupo se mantiene gracias a los regalos que hacen los funcionarios perredistas y que son tomados de los programa sociales.
Un caso muy llamativo se está dando en la petrolera ciudad.
En esta ocasión pretenden contender, por el PRI personajes con una reparación académica de gran nivel, Flavino Ríos Alvarado es Doctor en Derecho, Notario Público, que sea como sea, no cualquier persona puede estar en un sitio así, se requiere de preparación.
Lupita Porras, abogada, maestra universitaria, ha sido Agente del Ministerio Público y en cuestiones de Leyes es alguien que sí las sabe. Pretendía contender también el Dr. Norberto Luna, un destacado científico, maestro universitario también, especialista en estudio del cerebro de los niños, un hombre con una gran iniciativa que no juega a la política como nos han acostumbrado en años de caciquismo petrolero, que llegó con otra propuestas y fue visto como bicho raro, muchos hasta loco lo llamaron y se reían de él.
¿Por qué la gente tiende a darle la espalda a personajes que se han preocupado por prepararse?
¿Acaso no se va a la escuela precisamente para mejorar y ayudar a su comunidad?
Se recuerda que en Minatitlán, un importante sector de la sociedad criticaba acremente el hecho de que sus jóvenes se iban a estudiar a otros lado y luego no regresaban, cuando se esperaba que después de la preparación académica regresaran al terruño a poner los conocimientos adquiridos al servicio de la comunidad.
Incluso, entre los argumentos que se sostuvieron para que la Universidad Veracruzana instalara un campus en Minatitlán, fue precisamente para evitar que los jóvenes emigraran.
Pero a los que se quedan la gente les da la espalda, como en el caso del Dr. Luna
En el PRD sucede algo parecido. Hay un grupo de jóvenes profesionistas que se preocuparon por elaborar un importante plan de trabajo encaminado al desarrollo del municipio, pero a las personas no les interesó.
Pareciera que en Minatitlán no quiere que les gobierne una persona egresada de alguna universidad, entonces ¿de qué hablamos?
Lo que se aprecia en la ciudad es que los políticos andan como perritos sin dueño, como que necesitan de alguien que les jale las orejas, que les diga lo que deben hacer, como en lo viejos tiempos, cuando el cacicazo en turno decidía todo, incluso se dice por ahí que el jefe petrolero del momento, decidía hasta a los candidatos de los partidos de oposición.
Esto también pone de manifiesto que Don jorge Wade es sólo el representante de un grupo y no el jefe de todos; es decir, como que no tiene el tamaño de gran jefe.
Por lo tanto, ese puesto, el de gran jefe en Minatitlán está vacante y muchos andan tras él y, sin lugar a dudas, las elecciones del próximo septiembre son la gran oportunidad para arrebatar, sólo es necesario que las fuerzas sean controlables, como así parece, para que el que llegue, se apoltrone en el trono y comience a dar órdenes que el resto está para obedecer.

Libertad de expresión para unos cuantos

La libertad de expresión ha sido un gran pretexto para que grandes compañías que se dedican a la venta de entretenimiento gocen de impunidad y alcancen un enorme poder; tanto que puedan poner de rodillas al mismo presidente en turno.
El reciente caso sucedido en Venezuela habla de cómo el llamado cuarto poder ruge cuando es tocado en sus más sagrados intereses.
Y en nombre de esa llamada libertad de expresión, los grandes monopolios de la comunicación en nuestro país pretenden hacer y deshacer con la cultura de los mexicanos además de que su única misión es vender, o mejor dicho, invitar constantemente a los ciudadanos a comprar.
El caso es que como contraparte, cuando se les exige calidad en sus programaciones, alegan que en esa libertad, quienes consumen las programaciones, tanto televisivas como radiofónicas, tienen el derecho y capacidad de elegir lo que quieren ver u oír.
Pero, en este México nuestro ¿qué opciones pueden tener los ciudadanos?
Sólo existen dos compañías que monopolizan el mercado de la televisión y la radio y ambas ofrecen exactamente lo mismo; entonces ¿dónde está la libertad de elección de los consumidores?
En las dos televisoras la programación es exactamente igual, ambas compiten por ver quien hace el programa más anodino, se empeñan en deformar el idioma, las historias que se cuentan en el formato de telenovela, son idénticas, con mensajes de desintegración familiar, violencia, adulterios, corrupción, con finales casi siempre los mismos, donde los protagonistas, luego de un sin fin de peripecias terminan casándose.
En el apartado de comerciales, ¿se nota alguna diferencia? Eso sí, las producciones de comerciales son magníficas, bien cuidadas en todos sus aspectos.
Como un supuesto, nos atrevemos a pedir que nos imaginemos que ocurriera en México que se les terminara la concesión a alguna de las dos televisoras y ya no se les renovara, ¿se extrañaría algo? ¿habría alguna diferencia?
Sin embargo, el público consumidor de televisión, que es la gran mayoría del pueblo trabajador, tiene su favorita y pelea hasta perder amistades por defender su postura respecto a quien hace mejor las telenovelas.
Respecto a los espacios informativos, los noticieros también son lo mismo, lo que anuncia una lo hace la otra, tienen sus políticos favoritos y a los que atacarán, los horarios son similares y no rebasan el límite permitido por el gobierno. Gracias a la televisión, los periodistas logran alcanzar gran fama, su imagen es agrandada y mitificada entre el gran público y hasta pareciera que son los grandes líderes de opinión de la nación.
Los espacios dedicados al análisis de los acontecimientos son pocos y se transmiten a altas horas de la noche, cuando la mayoría de los televidentes ya se fue a dormir porque deben levantarse temprano para ir a trabajar.
COARTAN LIBERTAD DE SELECCIÓN
Y el pretexto para no dar espacios tempraneros a emisiones de análisis, es que "a nadie les interesa". Es decir, que en muchos casos, quienes dirigen la televisión son quienes deciden qué es lo que deben ver y pensar sus televidentes, así que la libertad de expresión se la han apropiado ellos y la libertad de selección para ver y oír está coartada para la mayoría de los ciudadanos.
También es la televisión una gran promotora de modas, actitudes actuadas que son copiadas por miles de jóvenes que ante un gran vacío de identidad, se cuelgan de los clichés televisivos, el fenómeno de la ‘Barbie’ de TV Azteca y los RBD de Televisa son los claros ejemplos del método enseñanza-aprendizaje del duopolio televisivo. Nada para fortalecer la cultura real del país, nada que fomente los valores, nada que acerque con más facilidad el futuro a los muchachos, quienes se embarcan en el sueño de querer ser o vivir una historia como los personajes de la TV.
Al enfrentarse a la realidad, los ciudadanos también enfrentan la frustración de encontrar que nada es como lo pinta la tele, y aquellos que quieren estar ahí, se encuentran con un sin fin de obstáculos para poder acceder a un lugar en ese mundo de fantasía.
No dudamos en afirmar que la influencia de la TV ha llevado a muchos jóvenes a decidirse por una carrera en los medios, pero se ha notado que no les interese aprender a escribir, hablar, vestir, analizar, pensar y solamente quieran ser como los que aparecen en la pantalla sin tomar en cuenta el trabajo que hay detrás de todos eso.
LEY TELEVISA
Luego de que la Corte fallara contra los intereses de las televisoras, no se sabe que vaya a pasar. De entrada, el férreo control que ejercen sobre toda la sociedad, lo apretaron más cuando Televisa acaparó muchas estaciones de radio. Solamente en Coatzacoalcos, el grupo Radiorama tiene bajo su control la mayoría de las estaciones de radio que operan en la ciudad, sin abrir espacios para programas locales.
Es de esperarse que los poderosos magnates de la televisión algo hagan para salirse con la suya. Están acostumbrados a eso. Pero que no se les toque un pelo, porque de inmediato izan la bandera de la libertad de expresión, esa que les niega a muchos ciudadanos.